viernes, 10 feb 2012

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POR LOS MOVIMIENTOS SISMICOS

Las serranías son las zonas más riesgosas

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Después de la noticia de que algunas provincias argentinas se desplazaron algunos centímetros hacia el Oeste, producto de la superposición de las placas de Nazca y la Sudamericana como consecuencia del terremoto chileno del 27 de febrero último, el geólogo Waldo Chayle explicó de que manera particular afecta este movimiento a nuestra provincia, teniendo en cuenta que nos encontramos en una zona de riesgo sísmico calificada como elevada.



Repercusión en la provincia

Ante la duda que se generó luego de que Mendoza se corriera 13 centímetros y Buenos Aires casi tres centímetros hacia el oeste, mientras la ciudad de Concepción, en Chile, se desplazara hasta cuatro metros, el Geólogo y Director del Instituto consultado, Waldo Chayle explica, entre otras cosas, que estos fenómenos suceden todo el tiempo, pero además detalla que no nos afecta de sobremanera porque “si los sismos son de mucha intensidad, como sucedió en Chile y si hubiera ocurrido a la latitud de Jujuy, es probable que hubiésemos sentido y a la vez tenido algunas consecuencias, pero no fue así.

De todas maneras, el especialista confirmó que efectivamente esta es una zona propensa a sufrir sismos de manera constante, producto del persistente reacomodamiento, movimiento y fracturas de los bloques que se encuentran bajo nuestras ciudades. Chayle explica como se producen esos movimientos y que factores son los que influyen en la formación de un sismo o terremoto. “nosotros podemos tener sismos, porque las Serranías de Zapla, las de Santa Bárbara, de Chañi, no están por casualidad, su elevación es el resultado de grandes empujes que tuvieron, en otras épocas, las placas Sudamericana y la de Nazca”. En el mismo sentido continuó explicando la manera en que se desarrollan esos movimientos “estos grandes empujes provocaron la formación de la Cordillera de los Andes y que la formación de nuestras serranías. Esas rocas que originalmente se encontraban mucho más bajo que ahora, han sido totalmente deformadas, reubicadas y fracturadas. Esto lo podemos observar claramente a lo largo de la Quebrada de Humahuaca. Cada uno de esas serranías se comporta como un bloque, a su vez pueden existir bloques más chicos, que pueden estar desacomodados y en otros momentos pueden buscar nuevamente su equilibrio. Ahí es donde se mueven a veces bruscamente y podemos tener terremotos en nuestra provincia al darse esas condiciones” indicó.    

Determinación de zonas riesgosas

Después de conocer como se comportan los movimientos intrínsecos de los bloques en la provincia, el Director explicó que a partir de este conocimiento se podría determinar que zonas son más propensas a sufrir sismos, pero advirtió que son necesarios estudios científicos del terreno y que existen otros factores que impiden que esos resultados puedan ser utilizados para una futura zonificación de espacios seguros o inseguros “se puede determinar que lugares son más o menos peligrosos, pero hay que hacer estudios para eso. Cuando nosotros observamos la ciudad de San Salvador de Jujuy como en toda la provincia, podemos ver en imágenes satelitales o en fotografías aéreas, grandes lineamientos que corresponden a fracturas regionales y otras que son menores que también habría que tomarlas en cuenta. Cuando en la década del noventa se hicieron estudios sobre sísmica en este Instituto de Geología, instalaron un centro de estudio, vinieron investigadores de Estados Unidos, de Francia, participó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, la Universidad Nacional de Jujuy y mediante esos estudios, determinaron que las Sierras de Zapla y las de Santa Bárbara se están elevando permanentemente como consecuencia de empujes horizontales en dirección este - oeste. Además determinaron que existe una gran cantidad de focos sísmicos en la base de ambos flancos de las serranías. También que la mayoría de los focos sísmicos están a la profundidad de 40 kilómetros, muy pocos a los 70. Eso significa que están cercanos a la superficie.” A raíz de este último estudio, según comenta el Geólogo Chayle, quedó una deuda pendiente “lo que no conocemos es, cuales de esos bloques y fracturas, se mueven y cuales no. Teniendo conocimiento de esta situación, para la que sería necesario un estudio minucioso, se podría ayudar a una planificación territorial. Es decir, la gente podría conocer donde se puede asentar para vivir. Obviamente también podemos observar que es bastante difícil y complicado, debido a la gran cantidad de asentamientos precarios en la ciudad. Aparentemente sería difícil de controlar la proliferación de estos asentamientos, sentenció”   


Asentamientos

Acerca de los asentamientos el Director del Instituto dijo que “el gran problema son los asentamientos, si hubiera un estudio para realizar una planificación territorial y tendríamos los resultados, chocaríamos con la presencia de esos nuevos barrios y surgiría la pregunta de que se hace con esas poblaciones, donde se las reubicaría, porque tampoco se las puede sacar. Creo que hay que tener propuestas claras para esto”, opinó. 

Desplazamiento de placas

El Geólogo explicó sobre el desplazamiento de las placas que “los sismos y terremotos vienen sucediendo hace millones de años cuando comenzaron a separarse los continentes. La superficie terrestre está dividida en placas y cada una de ellas se mueve de dos a doce centímetros por año. Jujuy se encuentra sobre la placa Sudamericana, del lado pacífico está la placa de Nazca. Cuando se unen las dos placas del lado chileno, la placa de Nazca se une con la placa sudamericana y es ahí cuando estas dos se deslizan una por encima de la otra, cuando esto se da de manera suave no hay ningún problema, el problema surge cuando estas dos placas quedan atascadas y como continúan en movimiento las placas se va acumulando energía, en un determinado momento se libera la energía y ocurre el sismo”.

Por otro lado sobre la repercusión que últimamente causan los movimientos sísmicos el especialista opinó que “no es que en los últimos años hayan aumentado la cantidad de terremotos y sismos. Lo que pasa es que aumentó la densidad demográfica, porque donde habían áreas o terrenos inestables, no había población y ahora si hay asentamientos humanos en esos sectores. El otro factor es que ahora con la globalización, a los pocos minutos sabemos en todo el mundo que hubo un sismo en determinado lugar, entonces estamos al tanto de los sismos y maremotos que ocurren en todos lados”, concluyó.