En la mañana de ayer, en las instalaciones de la Escuela Normal “Eduardo Casanova” de la ciudad de Tilcara, se llevó a cabo una reunión entre la directora de la institución educativa, Carmen Navarro, la Supervisora de la Región Tres del Ministerio de Educación y el profesor Cabrera, cuestionado por un grupo de padres.
Cerca del mediodía se supo extraoficialmente que el profesor iniciará trámites de jubilación y que durante este año no dictará clases en la escuela secundaria.
Según fuentes extraoficiales el profesor habría cometido algunos errores en el trato con los alumnos cuando dictaba clases en el transcurso del año pasado, por lo cual los padres de los estudiantes habrían elevado una nota a la directora y a la Supervisora de la Región Tres de Humahuaca pidiendo una intervención de las autoridades educativas.
Al parecer, el docente de más de sesenta años de edad habría incurrido en diálogos fuera de lugar, tratando de mala manera tanto a las alumnas como a los alumnos, hablando temas que nada tienen que ver con el dictado de su materia. Entonces los padres, al conocer este tema, elevaron una nota para su remoción y pidieron una reunión entre la Supervisora, la Directora y el profesor para que se aclare esta situación.
Ayer lunes un grupo de padres estuvo presente en las instalaciones de la institución educativa en el momento que se llevaba a cabo la reunión pedida entre las partes involucradas. Estaban esperando una respuesta concreta a sus inquietudes, no querían que este docente continúe en la enseñanza dentro del establecimiento educativo. Después de la misma se conoció extraoficialmente que el profesor no dictará clases y que iniciará trámites para su jubilación. El docente de apellido Cabrera tiene cerca de treinta y cinco años en la docencia, y uno de los puntos a su favor sería que muy pocas veces llegó a faltar a su trabajo, tenía una buena enseñanza y era querido por algunos y cuestionado por otros.
Según versiones, el inconveniente se habría dado porque no existía una comunicación fluida entre él y sus alumnos, no manejaban un mismo código, no llegaron a entenderlo. Por otro lado, se supo que en sus clases cuando él se dirigía de mala manera a sus alumnas, otros estudiantes habrían grabado con sus teléfonos celulares esas manifestaciones impropias de un docente.


